lunes, 21 de enero de 2013

¿Una imagen vale más que mil palabras?

Dos capítulos me quedan para terminar de leer a Gatsby, me dió cosa de terminarlo hoy, así que dejé los dos últimos capitulos para mañana y esperaré el acontecimiento como otros esperan por ejemplo un  Madrid- Barsa. 

Leyendo el libro te das cuenta de cuán  bueno es el guión de Coppola. La eterna pregunta ¿no?.... ¿te gustó más la novela o la película? Voy a contestarla...

Es al final del capítulo seis poco después de que Gatsby mantenga ante Nick ingenuamente que el pasado sí se puede repetir, transcribo el final del capítulo: 

"… Una noche de otoño, cinco años atrás, habían estado caminando por la calle mientras caían las hojas, cuando llegaron a un lugar donde no había árboles y el andén estaba iluminado de luz de luna. Allí se detuvieron y se miraron cara a cara. La noche estaba fría ya, llena de aquella misteriosa emoción que se da dos veces al año, con el cambio de estación. Las inmóviles luces de las casas susurraban en la oscuridad y las estrellas titilaban agitadas. Por el rabillo del ojo vio Gatsby que los bloques del andén formaban en realidad una escalera que llevaba a un lugar secreto entre los árboles; él podría trepar, si lo hacía solo y una vez allí, podría succionar la savia de la vida, tragar el inefable néctar del asombro.
Su corazón comenzó a latir con más y más fuerza a medida que Daisy acercaba el rostro al suyo. Sabía que cuando besara a esta chica y esposara por siempre sus inexpresables visiones con el perecedero aliento de ella, su mente dejaría de vagar inquieta como la mente de Dios. Esperó un instante, escuchando, por un momento más, el diapasón que había sido golpeado contra una estrella. Y la besó.  Al tocarla con sus labios, ella se abrió para él como una flor, y la encarnación se completó.
En medio de todo lo que dijo, aun en medio de su apabullante sentimentalismo, yo recordaba algo, un ritmo esquivo, el fragmento de palabras perdidas que había escuchado hacía largo tiempo. Durante un instante una frase trató de formarse en mi boca y mis labios se separaron como los de un mudo, como si hubiera más batallas en ellos que el mero jirón de aire asombrado. Pero no emitieron sonido alguno, y aquello que estuve a punto de recordar quedó incomunicado por siempre jamás."

¿Existe prueba más contundente de que nunca, nunca una imagen puede valer más que mil palabras?

Después de leer este capítulo fui corriendo a escuchar algo de Cole Porter, no soy muy devoto de su estilo pero hay veces que la ocasión casi te obliga, y esta era una de ellas.

Escuché varias canciones, las más clásicas en diferentes versiones, hasta llegar a esta maravillosa maravilla:

Love For Sale    k.d. lang    




 

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