sábado, 23 de abril de 2016

El cine y Nueva York


Pues sí, va y le dice algo así como….. ¿Qué te parece si al cabo de seis meses nos vemos en el Empire State Building? 

Anda que no eran listos los tortolitos. Era bastante menos cinematográfico, pero sí más atrevido, convivir juntos durante seis meses y acudir luego, por separado, para reflexionar, al famoso edificio de Midtown. ¿O no?

Pero para historia de amor en el Empire State la de Ann y Kong. Sencillamente insuperable …..
Por la Grand Central Terminal pasan a diario más de cien mil personas, como por ejemplo (vaya un ejemplo) un tal Carlitos Brigante o un cual Tom Waits (uno de mis cantaautores preferidos) ejerciendo de clochard. 

También pasó un día por la G. Central Terminal un tal Cary Grant con la muerte pisándole los talones.

  El mérito de John Cassavetes radicó en arriesgar, en  hacer cine independiente en esa época y dentro de esa cultura cinematográfica en la que estaba inmerso. Fue como si intentara  importar la Nouvelle Vague a Nueva York. 
Como actor actuó en “La semilla del diablo”. Pobre Mia Farrow encerrada para alumbrar al príncipe de las tinieblas en el edificio Dakota….
Cerca del Dakota se encuentra el Lincoln Center y formando parte de ese complejo de edificios está la Metropolitan Opera, allí, una noche, Loretta y Ronnie sucumbieron hechizados por la Luna.  


Justo al lado del Lincoln Center (en Columbus avenue) se produjo la escena final de otra mítica película. 
 

Al Lincoln Center se llega por la avenida más famosa de Manhattan y la más larga, y la única no paralela a las demás, la avenida de los teatros:  Broadway.

La avenida toca tangencialmente al Central Park (por cierto ahí se encuentra la meta de la marathon de Nueva York, frente al Tavern of green) donde se entrenaba a diario  Dustin Hoffman antes de, desafortunadamente para él y para sus dientes, conocer al “ángel blanco”. 
 Paseando por ese parque es casi imposible no toparse con Cyd y Fred. Qué piernas más largas las de Charisse…..

Hacia otro parque, Washington Square, y desde la Quinta Avenida, corría Jane Fonda para buscar a un borracho y descalzo Robert Redford, graciosillo el muchacho que la dejó descolocada. Y de aquí a la próxima parada, que como diría Paul Mazursky,  no podría ser otra que Greenwich Village.

Muy cerca de Greenwich Village se encuentra el Soho donde Griffin Dunne.... ¡Jó, que noche pasó!  

Cerquita del Soho, en Moore St se encuentra el edificio cuartel general de los cazafantasmas.
 

Un poco más al sureste en el 128 de la calle Mott en la Little Italy tirotearon a Don Corleone. 

Aunque para tiroteo este, más al sur todavía, en Chinatown
Más al sur el toro, el distrito financiero, los especuladores, el sueño americano, el crack del 29, la pequeñita Wall Street


Y más al sur el mar, el ferry gratuito desde Manhattan a Staten Island y que todos los días cogía Melanie Griffith mientras afilaba sus armas de mujer y de paso seducia al novio de Sigourney Weaver.

Durante el trayecto se pasa muy cerca de la Estatua de la Libertad y de la isla de Ellis
En la Quinta Avenida está  Tiffany´s,  y en su acera una mañana el cowboy de medianoche encontró tumbada a una persona sin que nadie se detuviera ni tan siquiera a mirarla, el contraste más escandaloso: La riqueza más insultante y a sus pies la pobreza más absoluta. Claro que si vas de madrugada por la Quinta Avenida en un amarillo hasta  Tiffany´s puede que no encuentres a nadie. ¿O eso sólo ocurre en las películas?

A poca distancia de la tienda de joyas y paralela a la Quinta Avenida se encuentra la Lexington Avenue y una parada de bus y unos respiraderos del metro…..

En sentido contrario, en la 7 Avenida, y muy cerca del Carnegie Hall se puede uno tomar un té en “The Russian Tea Room”, en ese lugar un tal Dustin Hoffman quedó una tarde con un amigo (en realidad era quien le dirigió en la película) para que fuese testigo de su transformación de género.
 Pues no, este no es el puente de Brooklyn sino el de Queensboro que une a Manhattan con Queens.

Manhattan está unido a Brooklyn mediante tres puentes: El de Manhattan, (en la escena se ve el puente desde Dumbo), el de Brooklyn,  y el de Williamsburg, no tan famoso pero testigo directo de una persecución en “La ciudad desnuda” de Jules Dassin. 

El de Brooklyn ha sido testigo de muchas otras películas....

Ah y otro puente, se me olvidaba, el Bow bridge que se encuentra en Central Park. Este es muy muy famoso en New York. Averigua el porqué.



En cierto estanco de Brooklyn que nunca existió (era una tienda) se rodó “Smoke” con guión de Paul Auster, y algunos buscando el estanco…
Y aún quedan tantas….. por ejemplo la del orgasmo simulado que se rodó en un Deli del EastVillage ( el Katz Deli) o las secuencias del restaurante de “Mejor imposible” que está en la Quinta Avenida muy cerca de Washington Park  y que actualmente lo han convertido en un restaurante francés.

Voy a terminar primero con una que tiene dos planos secuencias excepcionales: Sobrevolando Midtown y Time Square en toda su salsa. Ay Iñárritu, deja algún Oscar para los demás hombre.
 

Y nunca se vieron tantos barrios de Manhattan  en un solo día como aquí.

Y la última.... El director que más acertadamente describió  Nueva York no es Woody Allen sino  Martin Scorsese: “Malas calles”, “Taxi driver”, “La edad de la inocencia”,“Gangs of New York”, “Jó que noche”, “El lobo de Walt Street” y naturalmente “New York, New York”.


martes, 22 de diciembre de 2015

La ligereza es una forma de perversión....


Hay películas que te dicen: “Si lo quieres lo tomas y si no lo dejas, ya sabes lo que hay”. Son las películas, por ejemplo, de género. Por el contrario hay películas inclasificables, podrían ser las del cine de autor, también por ejemplo. Algunas juegan contigo durante un buen rato hasta que tú decides apartarte o inmiscuirte. Estas últimas se exponen a todo tipo de críticas y de alabanzas al mismo tiempo. No tienen término medio, a nadie deja indiferente.   

“Youth” es la película que después de muchos meses alejado de uno de mis vicios me reconcilió con el cine. Hay películas que simplemente te tocan y es un toque que te quema hasta que la llama te invade las entrañas. Y sabes que ya estás atrapado.
Mientras contemplas escenas de “Youth” al mismo tiempo empiezas a recordar escenas de tu propia vida (o malrecordar, pues el pasado es un túnel donde a veces se divisa lo muy lejano), formas de mirar voluptuosamente que asaltan la memoria, frases que te vienen como anillo al dedo para expresar lo que sentiste o sientes o lo que, tal vez en un futuro no muy lejano, tengas hasta miedo de sentir.
Cuando el pasado se hace largo puede convertirse en una herida sin curación posible a la que hay que mirar de frente como un reto o con sumisión. Tú eliges….
El pasado, la vida, está lleno de momentos, algunos, con el tiempo, no significan nada, otros, por el contrario pueden ser la esencia de la propia vida, de una maravillosa vida tal vez, o de una absurda existencia sin ulterior sentido.
Hay un director de orquesta al que le invade un vacío sideral, un director de cine que no se da por vencido y aún busca su obra maestra como forma de mantener la llama de la pasión.
Dos viejos contemplando a Miss Universo….. dos vidas, un instante.
¿Qué sentido tiene la vida? Tantas veces nos lo hemos preguntado como tantas hemos escapado de la pregunta. Lo insondable, lo mágico, lo indefinido, una actitud…….. “La juventud”.  

viernes, 3 de julio de 2015

NOOOOOOOOOOOOOOO.



Pues no.

Que te digo que no.

Que va  ser que no….

Ineluctablemente no.

Dignamente no.

Rotundamente no.

Humanamente no.

Democráticamente no.